La Villa de Andorra situada
entre el Valle del Ebro y el Sistema Ibérico,
en el Bajo Aragón turolense, a 714 mts.
de altitud y una superficie de 142 km2, es con
8300 habitantes el tercer núcleo poblacional
de la provincia. 
El sector agrario constituía la base económica,
con el cultivo de cereales y olivos, complementado
con ganado ovino y porcino. A partir de los años
50, el protagonismo lo ocupa el sector industrial
totalmente ligado a la actividad minero-energética.
En la actualidad las minas subterráneas
de carbón han dejado paso a las grandes
explotaciones a cielo abierto, cuyos lignitos
alimentan la Central Térmica
para la producción eléctrica. Todo
ello con gran preocupación por el medio
natural, restaurando terrenos mineros para su
aprovechamiento agrícola y aplicando últimas
tecnologías para evitar la contaminación
atmosférica.
Un plan especial de apoyo económico para
la implantación de nuevas industrias y
el impulso de sector turístico
en Andorra, como centro geográfico de un
amplio territorio salpicado de interesantes parajes
y lugares de atractivo cultural, son los factores
por los que se apuesta para el desarrollo de esta
comarca en los próximos años. |