La estructura económica
actual del municipio de Andorra está directamente
ligada al aprovechamiento de los recursos endógenos:
Pérdida gradual de peso del sector primario,
que constituyó la base económica
hasta los años 50, a favor de la actividad
industrial extractiva de lignitos (minería
subterránea).
Desde el inicio de los años 80 la minería
a cielo abierto, tanto de lignitos como de arcillas,
fue en aumento.

La
producción de electricidad, con la puesta
en marcha en 1.980 de la Central Térmica
de Andorra, supuso el principio de una nueva actividad
industrial ligada al sector energético.
Paralelamente se desarrolló de forma progresiva
el sector terciario.
Actualmente la agricultura de secano está
en recesión, excepto el olivo. Se están
creando infraestructuras para facilitar la implantación
de actividades ganaderas intensivas.
Se mantiene la minería de los lignitos
a cielo abierto y está en recesión
la minería subterránea, mientras
que se está potenciando el sector de las
arcillas y rocas industriales.
La actividad de generación eléctrica,
que induce mucho empleo subcontratado, tiene garantizada
su continuidad con la incorporación de
tecnologías de combustión limpia.
De forma paralela, se aprecia un proceso de diversificación
de nuevas actividades industriales, tanto importantes
inversiones foráneas como un emergente
tejido industrial y de servicios a la industria
impulsado por emprendedores locales.
El sector servicios ha ido en aumento, con una
buena oferta de ocio y restauración, cultural,
deportiva, sanitaria, educativa y bancaria. Cabe
mencionar por su gran desarrollo el sector del
transporte.